El pasado lunes nos reunimos en Parroquia de la Trinidad para celebrar la Eucaristía en recuerdo de los Hermanos que fallecieron en el último mes; así como para tener una Acción de Gracias, por la Estación de Penitencia del pasado Lunes Santo y hacer entrega a D. Jorge y D. Jesús de una imagen del Cristo de la Salud por su participación en los Cultos.
La misa estuvo marcada por la alegría de la Resurrección, en este primer día de la Octava de Pascua. Durante la Homilía se nos llamó a la alegría por la resurrección. Una alegría que bebemos de las lecturas está en todo el año litúrgico, pero aún más durante la octava de Pascua. En la muerte y Resurrección somos liberados del pecado y la muerte eterna, a través del plan de redención y la voluntad del Padre.
Y la liturgia de la Iglesia también nos introduce en la alegría que nos otorga la resurrección.
Todo ello para que tengamos un verdadero encuentro con Cristo, con una alegría profunda y verdadera, como en la Eucaristía, y allá donde Él siempre nos salga al encuentro.







